
Salir de la ducha y encontrarse en un baño que aún está húmedo y frío no solo es incómodo, sino que también puede arruinar el ambiente de toda la mañana. Pero usar un calentador demasiado potente solo sirve para desperdiciar energía, mientras que uno con capacidad insuficiente hace que uno sienta frío. La solución es utilizar sistemas de calefacción por infrarrojos adaptados específicamente al tamaño del baño, lo cual permite una calefacción eficiente sin necesidad de complicaciones.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico
Nuestros calentadores por infrarrojos se basan en la potencia de irradiación, no solo en los vatios. Para baños, utilizamos modelos de 150W, 250W y 350W, con tubos de cuarzo sellados y reflectores que dirigen el calor hacia donde realmente se necesita. El circuito eléctrico cumple con las normas ERP, por lo que las pérdidas energéticas son mínimas, y la calefacción se produce de forma instantánea. De esta manera, se obtiene calefacción dirigida, sin necesidad de calentar todo el aire del ambiente.
Por qué funciona en la práctica
Un modelo de 150W es ideal para baños pequeños de hasta 2 m²: proporciona comodidad rápidamente sin excederse en la calefacción. Para baños de tamaño medio, de unos 3-4 m², un modelo de 250W es perfecto, ya que equilibra la calefacción y el costo de funcionamiento. En baños más grandes, de hasta 6 m², un modelo de 350W evita que las paredes y el suelo absorban el calor del cuerpo. Al elegir el modelo adecuado, se reduce el consumo de energía, ya que se evitan ciclos innecesarios y el sobrecalentamiento. Además, este tipo de calefacción ayuda a mejorar la circulación sanguínea y a secar las toallas más rápido.
Consideraciones importantes
Las lámparas de infrarrojos emiten calor de forma dirigida, por lo que es conveniente orientar sus haces hacia la entrada de la ducha y hacia las zonas donde hay asientos. Están diseñadas para proporcionar calefacción localizada y funcionan mejor cuando se combinan con aislamiento adecuado y un termostato. Por razones de seguridad, conecte la lámpara a un circuito eléctrico dedicado, cerca de la zona de la ducha. También es importante consultar las normas locales sobre la ubicación de los dispositivos eléctricos en los baños. Durante su funcionamiento, la lámpara emitirá algo de luz, lo cual es útil para iluminar el área. Pero si desea que la luz sea más tenue por la noche, basta con utilizar un interruptor regulable de intensidad.